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Más que Juego: Cómo el deporte potencia nuestro cerebro 🧠

  • Foto del escritor: AprendemosJuntos
    AprendemosJuntos
  • hace 2 días
  • 2 min de lectura

 

A menudo, cuando pensamos en desarrollo cerebral en la infancia, nos imaginamos grandes rompecabezas, actividades complejas o alejadas de lo que solemos practicar en nuestro día a día. Sin embargo, la neurociencia ha confirmado algo fundamental, el cerebro aprende mejor cuando implicamos a nuestro cuerpo.


¿Qué pasa en nuestro cerebro cuando hacemos actividad física?

Cuando un niño realiza ejercicio físico, ocurren diversos procesos en su cerebro, entre ellos los más generalizados serían:

  • Aumento de neurotransmisores: se liberan dopamina, serotonina y noradrenalina, claves en el estado de ánimo y la atención.

  • Mejora la atención: ayuda a filtrar distracciones y mantener el foco.

  • Control de impulsos (Inhibición): implica esperar turnos y controlar respuestas ante diferentes estímulos.

  • Memoria de trabajo: fundamental para seguir instrucciones complejas.

  • Flexibilidad cognitiva: ayuda a adaptarse a cambios repentinos en el entorno (o en el juego).


Pero no todos los ejercicios son iguales. Dependiendo de la actividad, se "ejercitan" diferentes áreas cognitivas. 


1. Deportes de Equipo (Fútbol, Baloncesto, Voleibol)

Estos deportes son dinámicos y requieren una lectura constante del entorno y contexto, desarrollando funciones más específicas como:

  • Cognición Social: Entender las intenciones del compañero y del rival.

  • Planificación y Estrategia: Anticipar jugadas.

  • Velocidad de Procesamiento: Tomar decisiones en milisegundos.

  • Cooperación: Trabajar por un objetivo común.

2. Artes Marciales (Judo, Karate, Taekwondo)

Son ejercicios basados en estructura y control, la práctica de estos ejercicios implica funciones como:

  • Control Inhibitorio: Aprender a detener el movimiento hasta que se da la orden.

  • Atención Sostenida: Mantener el foco en el instructor o el oponente.

  • Autocontrol Emocional: Gestionar la frustración y el respeto.

3. Deportes de Coordinación y Ritmo (Danza, Gimnasia, Patinaje)

Requieren una conexión precisa y constante entre cerebro y cuerpo, desarrollando funciones como:

  • Memoria Secuencial: Recordar pasos y coreografías (memoria de trabajo).

  • Integración Visoespacial: Saber dónde está mi cuerpo en el espacio.

  • Praxias: Ejecución de movimientos motores finos y gruesos complejos.


Aspectos a tener en cuenta 

  1. La diversión es el motor: Si el niño no disfruta, el cerebro interpreta la actividad como estrés o desagrado, bloqueando los beneficios del aprendizaje. 

  2. El objetivo es el neurodesarrollo y la salud, no la medalla. 

  3. Variedad: En edades tempranas, probar diferentes deportes enriquece más el cerebro que la especialización prematura.


Nota importante: El deporte es un complemento esencial en el día a día, pero si observas dificultades significativas en la coordinación, la atención o alguna de las funciones mencionadas, una valoración neuropsicológica puede ayudar a detectar qué está ocurriendo.


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