¿Qué son los Trastornos Específicos del Aprendizaje?

Los Trastornos Específicos del Aprendizaje son aquellos que se caracterizan por la presencia de dificultades para adquirir y utilizar determinadas habilidades/competencias académicas relacionadas con la lectura, la escritura o las matemáticas. Aunque el resto de habilidades (como el razonamiento perceptivo, la atención o la velocidad de procesamiento, entre otras) se desarrollen de manera adecuada, las dificultades en estos procesos pueden ser un obstáculo tanto en el rendimiento escolar cómo en su vida diaria

Suelen aparecer antes de la adolescencia, cuando el medio empieza a demandar más recursos al alumno. En esta línea, es necesario aclarar que la presencia de dificultades académicas no conlleva definitivamente la presencia de algún trastorno específico del aprendizaje. Cada niño/a presenta un desarrollo diferente de estas habilidades y puede que solo necesite más tiempo o apoyo al principio, pero posteriormente no presente ningún problema asociado a esa dificultad inicial.

¿Cómo podemos clasificarlos?

Estos trastornos del aprendizaje se pueden clasificar en función del proceso al que afectan. Así, se diferencian 3 tipos:

  • Dificultades en la lectura (Dislexia): se caracteriza por problemas a la hora de adquirir y usar el lenguaje principalmente en la lectura. Así, procesos como la velocidad lectora o la comprensión de textos también se ven afectados.

  • Dificultades en la escritura (Disortografía y disgrafía): en este caso, los problemas estarán relacionados con todos los procesos implicados en la escritura, como la ortografía, la gramática o la expresión escrita.

  • Dificultades en matemáticas (Discalculia): se observan dificultades para comprender y realizar operaciones básicas (sumas, restas, divisiones, etc.), resolver problemas matemáticos o utilizar el razonamiento numérico.

Es frecuente encontrar que estas dificultades de aprendizaje aparezcan de manera simultánea y junto a otros trastornos del neurodesarrollo como son el TDAH o el TEA, entre otros.

¿Cómo se manifiestan?

Los Trastornos Específicos del Aprendizaje se observan mayormente en el ámbito académico ya que es el medio que va a demandar el desarrollo y la puesta en marcha de procesos como la escritura, la lectura o las matemáticas. Así, las diferencias en el rendimiento académico respecto a sus iguales, podrían ser una alarma de que algo está ocurriendo en el desarrollo del niño/a.

Las principales manifestaciones de este trastorno giran en torno al lenguaje (puede incluir el lenguaje matemático o símbolos) y su uso, como problemas para pronunciar palabras, para escribir o identificar letras o números, para expresar sus pensamientos, para comprender instrucciones sobre todo cuando las frases son largas, para leer de manera fluida, para ordenar los números de manera serial, o para comprender conceptos matemáticos y realizar problemas, entre otras.

 

Además, estas dificultades suelen ir acompañadas de algunos déficits en las funciones ejecutivas (planificación, flexibilidad, inhibición, memoria de trabajo) que se asocian con los problemas para retener la información y actualizarla, y con dificultades para organizar los materiales (el cuaderno, el libro), para planificar su tiempo y organizar sus pensamientos. Todo esto también puede tener repercusiones en su vida diaria, para secuenciar los días de la semana o interpretar la hora en un reloj, para cumplir las pautas de una receta (en cuanto a las cantidades, el tiempo de cocción, etc.), o para orientarse en las calles y manejar dinero.