top of page

TICs y Neurodesarrollo

  • Foto del escritor: AprendemosJuntos
    AprendemosJuntos
  • hace 5 días
  • 4 min de lectura

El impacto de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) en el cerebro de niños y adolescentes genera constantes debates: uso de pantallas sí o no, desde qué edad, cómo se usan....Hoy analizamos los factores moderadores de riesgo:


  1. Contenido: Según su naturaleza, puede potenciar el aprendizaje y las funciones cognitivas o generar efectos negativos.  

  2. Contexto de uso: La supervisión y mediación parental son fundamentales para mitigar efectos adversos.  

  3. Cantidad de tiempo: Un uso moderado se integra en un estilo de vida equilibrado, mientras que el uso excesivo se asocia con consecuencias negativas en el neurodesarrollo. 


Uso de pantallas y cambios neuropsicológicos

  • Corteza prefrontal: Un uso excesivo de pantallas, especialmente para actividades de gratificación inmediata (como videojuegos y redes sociales), puede dificultar el desarrollo de estas funciones ejecutivas.

  • Sistemas de Recompensa y Dopamina: Las actividades en pantalla, como los videojuegos y las redes sociales, pueden estimular el sistema de recompensa del cerebro liberando dopamina. Esto puede hacer que los niños y adolescentes busquen cada vez más estas gratificaciones instantáneas, lo que puede llevar a una disminución en la capacidad para experimentar placer en actividades menos estimulantes pero importantes para el desarrollo, como el estudio o el ejercicio físico.

  • Desarrollo de la Sustancia Blanca: La sustancia blanca del cerebro es crucial para la conectividad y la comunicación entre diferentes regiones cerebrales. Algunos estudios han sugerido que el uso excesivo de pantallas puede estar asociado con alteraciones en la integridad de la sustancia blanca.

  • Corteza Visual y Atención: La exposición prolongada a estímulos visuales intensos en las pantallas puede llevar a cambios en la corteza visual. La rapidez y fragmentación de los contenidos digitales puede afectar la capacidad de atención y concentración.


Riesgo de uso de pantallas en niños

El uso excesivo de las pantallas tiene una incidencia significativa en el desarrollo de la plasticidad cerebral entre los 0-6 años (Tome, 2019).


  • Pérdida de interacción social: El uso precoz y el empleo de dispositivos como "niñera electrónica" priva al niño de la interacción con adultos, esencial para desarrollar competencias socioemocionales (Hernandez, 2019; Detnakarintra et al., 2019).  

  • Mediación activa: Las pantallas solo se convierten en herramientas de enseñanza eficaces cuando existe una interacción de calidad compartida entre padres e hijos.  

  • Uso en adultos: Cuando los adultos consumen dispositivos en exceso, se reduce notablemente la comunicación con los hijos (Waisman et al., 2018). 


Riesgo del uso de pantallas en adolescentes

El uso prolongado de pantallas altera el equilibrio entre el sistema límbico y cognitivo:  

  • Se debilitan las redes de conectividad entre regiones subcorticales y corticales, reduciendo el control inhibitorio y la atención.  

  • Aparece un sistema de control cognitivo menos eficiente, con nodos de regulación emocional más débiles y alteraciones en la red por defecto y la red ejecutiva (Zang et al., 2022).  

  • Las conductas de riesgo se relacionan con un mayor uso de TICs al compartir las mismas redes de recompensa (Vannucci et al., 2020), en consonancia con el modelo de sistema dual de Steinberg (2010).  

  • En adolescentes surge el fenómeno FoMO (Fear of Missing Out), la aprensión generalizada a perderse experiencias gratificantes que otros viven, lo que impulsa un uso compulsivo del teléfono y las redes (Elhai et al., 2018; Przybylski et al., 2013).


Tecnoadicción o adicción digital

El uso compulsivo engloba una dominancia cognitiva (pensamiento obsesivo), abandono de otras actividades, racionalización de la conducta y un síndrome de abstinencia con irritabilidad, estrés, ansiedad o depresión. Además, se relaciona con disfunción frontoestriatal en el procesamiento emocional (Feil et al., 2010; Lüscher et al., 2020), baja autoestima, disminución del rendimiento escolar y deterioro de los vínculos sociales (Jo et al., 2019).


Impactos según el tipo de uso

  • Videojuegos: Aunque pueden favorecer el desarrollo de habilidades espaciales y la coordinación mano-ojo, los contenidos violentos se asocian con mayor agresividad y menor empatía.  

  • Redes Sociales: La comparación social intensiva disminuye la autoestima y eleva el riesgo de ansiedad o depresión, pudiendo desplazar el contacto cara a cara indispensable para aprender habilidades sociales.  

  • Consumo pasivo (TV / Streaming): El sedentarismo prolongado contribuye a la obesidad y altera las pautas de sueño, perjudicando indirectamente el desarrollo cognitivo y emocional.  

A nivel biológico, las TICs pueden inducir efectos epigenéticos indirectos sobre la neuroplasticidad, la nutrición y la conectividad socioemocional y sensorial.


Estrategias de prevención y tratamiento

Para contrarrestar estos riesgos, es imprescindible adoptar pautas claras en el entorno familiar:  

  1. Establecer límites: Definir horarios concretos para el uso de pantallas y dedicar tiempo a la reflexión y la comunicación.  

  2. Fomentar actividades alternativas: Potenciar el ejercicio físico, los hobbies y el tiempo al aire libre.  

  3. Crear espacios libres de tecnología: Designar zonas o momentos del día sin dispositivos (por ejemplo, durante las comidas o antes de ir a dormir).  

  4. Acudir a profesionales: Buscar asesoramiento especializado cuando el uso de la tecnología interfiera negativamente en el desarrollo o bienestar del menor. 


Guías de apoyo

Comentarios


¡Visítanos en nuestras redes sociales!
  • Facebook icono social
  • Twitter
  • Instagram
o contacta con nosotras a través de nuestro correo electrónico
bottom of page